Nos acercamos al Versalles Gallego, en A Estrada – Casa rural

IMG_6273

Conocido como el Versalles Gallego, el Pazo de Oca -situado en el municipio de A Estrada– es uno de esos rincones a los que podrás llegar en muy pocos minutos desde nuestra casa rural Casa de Marcelo. Si sorprende su riqueza arquitectónica, más todavía lo hace su exterior, un verdadero jardín botánico en el que se reúnen cientos de especies vegetales. 

Incluido en la ruta de la camelia por albergar algunas de las variedades menos frecuentes de Galicia, en Oca sorprende también la magia del agua. Especialmente en sus estanques, dedicados a la virtud y a la vanidad. Pero, si tenemos que quedarnos con un rincón concreto, te diremos que su Paseo dos Tilos siempre maravilla. No en vano, el enclave ha sido espacio de rodaje en numerosas ocasiones. 

En conclusión, el Pazo de Oca te espera para trasladarte a su pasado palaciego y a su presente más natural. Disfruta de Casa de Marcelo estando a pocos minutos de A Estrada, Pontevea, Subión, Teo…, y muy cerca de Santiago de Compostela. Tu casa rural.

Galicia, donde los sentidos nunca duermen

landscape-2425367_1280

Muchos adjetivos podrían aplicarse a nuestra tierra. Verde. Sorprendente. Encantadora. Sí, muchos. En Casa de Marcelo, en Padrón, nos sentimos unos verdaderos privilegiados de vivir en un entorno tan mágico y distinto como es Galicia, esa Galicia que convence a todos los que la visitan. Y es que nuestra comunidad es una tierra donde los sentidos nunca duermen. 

El olfato tiene en nuestros bosques y campos un gran aliado. Nuestras flores autóctonas dibujan paisajes enmarcados por grandes plantaciones forestales, perfectas para un paseo al atardecer. También la vista se deja seducir fácilmente, y con opciones para todos los gustos: acantilados, valles, cauces fluviales… todo está al alcance de la mano. De una mano en cuyo tacto uno puede disfrutar, por ejemplo, la arena de nuestras increíbles playas, algunas extensísimas y otras muy recogidas e igual de hermosas. Este entorno puede ser además el perfecto lugar en en el que maravillar al oído, encandilado por el oleaje o, si se prefiere, por el silencio casi indescriptible de algunas de nuestras cimas montañosas. Y al terminar, es el momento de que quien disfrute sea el paladar. ¡Dicen que Galicia es la tierra del buen comer y, por supuesto, coincidimos plenamente!

En definitiva, un entorno donde los sentidos nunca duermen.