Las costumbres gallegas en Navidad

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La Navidad en Galicia está muy ligada al solsticio de invierno, -que los celtas llamaron Yule-momento en el que las horas de luz son escasas, ya que el sol está en su momento más bajo. Más tarde la Iglesia establecería una fecha cercana a ésta como fecha para la celebración del Nacimiento de Jesús, como forma de que poco a poco los fieles prestasen menos atención a sus costumbres paganas.

Al amanecer y con el sonido de la gaita se inicia esta celebración, donde la comida y la bebida son los protagonistas de la jornada. Esta fiesta, -que se celebra en lo alto de la montaña-, dura todo el día y toda la noche hasta el comienzo de un nuevo día.

Durante esta festividad se quemaba un tronco, que ardía lentamente en honor al nacimiento del nuevo sol, y a cuyos carbones se les atribuía propiedades mágicas. Hoy en día, esto forma parte de las costumbres navideñas de Galicia, -llamada Tizón o Cepo de Nadal-, y sus cenizas se echan al fuego en los días de tormenta para proteger la casa de los rayos.

De esta tradición también proceden los dulces con forma de tronco, -ya sean de chocolate o de mazapán-, que se degustan en estas fechas.

Mucho antes que Papá Noel en Galicia existía la figura del Apaldador, -que hoy en día está en vías de recuperación-. El apaldador es un gigante, de oficio carbonero, que vive en las montañas. En Navidad bajaba a las aldeas para tocar las barrigas de los niños y niñas y comprobar si estaban bien alimentados. Antes de marcharse y desearles un buen año, les dejaba un puñado de castañas asadas.

Y por supuesto, ¿qué es una Navidad sin cantar un villancico? Las “panxoliñas”, -como les llamamos aquí-, también están presentes en estas fechas.

Galicia de la mano de los más peques: propuestas a su medida

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Los más pequeños de la casa disfrutan, como nadie, de las excursiones y visitas con amigos o familia. Se trata, además, de una opción muy apropiada para su enriquecimiento personal, pues a través de estas experiencias adquieren aprendizajes, conocimientos y vivencias sumamente beneficiosos. En este sentido, ¿a qué planes menudos podemos acceder cerca de Casa de Marcelo? Te proponemos los siguientes:

 

-Excursiones en bicicleta: el propio entorno de la casa resulta muy agradable para conocer sobre dos ruedas y en familia. Con poco tráfico, la zona permite disfrutar su paisaje sin preocupaciones.

 

-Visitas a palacios que parecen encantados: se sentirán como en un cuento tan pronto pongan un pie en enclaves como el Pazo de Oca o el Pazo de Santa Cruz de Rivadulla. Sus rincones, sus jardines o sus muros los sumergirán en una jornada de aventuras que no olvidarán.

 

-Los animales, sus grandes compañeros. Aunque quede un poco más lejos, un plan realmente apetecible para los más pequeños lleva consigo la visita a espacios habitados por distintos animales. En esta línea, la Reserva de Marcelo, en Lugo, es el sitio idóneo para pasear mientras niños y niñas conocen diferentes especies así como su hábitat, alimentación o cuidados necesarios.

 

En definitiva, planes a su medida que dibujarán sonrisas inolvidables.

Padrón en las cuatro estaciones

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Hay destinos que beben del sol y de la playa para ser precisamente eso, destinos turísticos. Otros miran al cielo para que la nieve traiga consigo a los visitantes. Sin embargo, el municipio que nos cobija, Padrón, no entiende de estacionalización. Durante todo el año, sobran razones para conocer la tierra en que Rosalía de Castro asentó su residencia:

-Otoño: nuestros bosques y senderos rurales se tiñen de marrones y ocres. Y dibujan estampas únicas a los pies. Los amantes de la micología encuentran, en estos espacios, un tesoro.

-Invierno: es el momento de disfrutar de puertas para dentro. ¿Dónde? En espacios de turismo rural dispuestos para el relax y la tranquilidad pero también en los numerosos establecimientos hosteleros, cunas gastronómicas del municipio.

-Primavera: rutas de senderismo y estancias en torno al Ulla esperan en este momento del año. ¿Un plan como no hay otro igual?: un mantel al borde del río y pimientos de Padrón.

-Verano: playas fluviales y marítimas están muy cerca. Y, además, bien comunicadas.

En definitiva, sea el momento del año que sea, visitar Padrón siempre es un acierto.

El mercado dominical de Padrón: ¡un plan para toda la familia!

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Las ferias se reparten por toda Galicia. Algunas tienen lugar en día fijos del mes y otras presentan una periodicidad semanal. En el caso de la de Padrón, cada domingo los puestos se establecen en el casco urbano desde primera hora de la mañana.

Además de suponer una continua dinamización comercial, ¡resulta un plan perfecto para toda la familia! Tanto en verano como en invierno, padres e hijos se acercan hasta el mercado dominical para disfrutar de una jornada única: compras, gastronomía tradicional y propuestas de ocio convencen a pequeños y mayores.

Decenas de comercios ofrecen todo tipo de productos, desde ropa a alimentos tradicionales y otros enseres. Ya sabes, si buscas una alternativa turística diferente, encontrarás este mercado en el entorno de la alameda cada domingo por las mañanas. ¡Qué lo disfrutes!